miércoles, 27 de mayo de 2009

"La aventura de ser maestro"


Los profesionistas de la educación, ya sean que inicien o tengan algunos años de experiencia, compartimos muchas cosas en común, por ejemplo, la carencia en: infraestructura del centro de trabajo; o bien de materiales didácticos, bibliográficos; espacios adecuados para prácticas de laboratorio; etc.
De igual manera los problemas que vemos y vivimos en la escuela, no se quedan ahí, al menos en mí caso, me los llevo a casa en muchas ocasiones, ¿Cómo cuáles?: el desinterés mostrado por los alumnos, para el estudio; la irresponsabilidad mostrada al no presentar las tareas, consultas, etc.
Y por supuesto nos preocupa ver la carita de ellos, que muestra su pensamiento en otro lado, quizá tuvieron o vieron alguna discusión con o entre sus padres; otros que observan con tristeza una difícil situación económica; y como sabemos, “con hambre la letra no entra”.
Al leer los comentarios de los compañeros, compartimos las mismas satisfacciones: cuando recibimos las muestras de cariño de nuestros alumnos; cuando el grupo que asesoramos logra un mejor índice de aprovechamiento; y por su puesto cuando los vemos en su graduación; y más aún si alguno de ellos estudia la misma profesión que el maestro; y cuantas veces los encontramos por la calle y te saludan mostrando un gran afecto.
¡Qué más podemos pedir!
Profra. Xóchitl Orozco Andrade

“Mi confrontación con la Docencia”





Mi padre de profesión maestro, siempre me dijo que yo iba ser universitaria, razón por la que no entre a la Normal, lo cual agradezco, porque tuve la oportunidad de estudiar en la Facultad de Química y esto me ha permitido tener las bases para el desempeño de mi labor docente, sin embargo, considero que el ser humano no se debe estancar en el conocimiento, por lo que termine mis estudios en la Normal Superior en la especialidad de Ciencias Naturales.
Fue en Marzo de 1986 cuando inicie como prefecta, el director era muy estricto, pero lo recuerdo con mucho cariño, porque me enseño a trabajar.
Ser profesora es la mejor oportunidad que me ha dado la vida, de ser feliz, de dar y recibir muchas cosas buenas de mis alumnos. Siempre he pensado que cada día se aprende algo nuevo, y lo he comprobado.
Claro que no todo ha sido color de rosa, como profesora también he vivido los problemas de mis queridos estudiantes, me he rebelado ante las injusticias que muchos jóvenes viven; y cuando no he logrado que alguno de ellos, termine, las metas propuestas en esta etapa de su vida, siento que he fallado y que pude haber dado y luchado más.
Fueron 18 años laborando en el nivel básico, es toda una vida, mis hijas y los de mis compañeras crecieron juntos, son muchas cosas compartidas, toda una vida de amistad y afortunadamente así seguimos.
Estar ahora en el nivel medio superior, también me ha dado satisfacciones, pero es más pesado que con los chicos de secundaria, ellos tienen otros intereses, otras pláticas y actividades; además de que el semestre es muy corto, apenas se termino y hay que volver a empezar.
Sin embargo, trabajar en la capacitación de formación para el trabajo “Laboratorio Químico”, que son 7 horas a la semana y con muchas prácticas de laboratorio, permite que haya más convivencia, más tiempo para el proceso de enseñanza-aprendizaje; más tiempo para que el estudiante investigue, practique y relacione lo que aprende con la vida diaria; a la vez se dé cuenta de que puede ser un joven emprendedor, y si así lo desea hasta conseguir trabajo, relacionado con su formación académica.

Gel Antibacterial


LA QUÍMICA EN LA VIDA DIARIA
Ante la situación de epidemia de influenza que se vive en estos momentos, se tuvieron algunos días de resguardo en nuestras casas, como una medida de prevención. Al regresar a las labores, en este caso escolares, tanto alumnos como maestros y demás personal hemos seguido las medidas especificadas por el sector salud.
Lo que les quiero platicar es de la gran labor manifestada en mis alumnos de “Laboratorio Químico”. La dirección escolar pidió el apoyo en la elaboración del gel antibacterial y los jóvenes de manera inmediata empezaron a trabajar.
Pues bien, algunos equipos desde el primer litro elaborado tuvieron éxito, pero otros se les empezaron a hacer bolas el engrudo, y por descubrimiento encontraron que lo que se requiere es agregar agua además de los otros ingredientes. A continuación les pasó la manera de preparar el “Gel Antibacterial”, y como hacerlo rendir.
Ingredientes:
- 1 litro de alcohol etílico (etanol al 72 por ciento)
- 10 g de carbopol
- 10 ml de glicerina pura
- 10 ml trietanolamina
- 1 litro de agua

Materiales necesarios:
- Una licuadora con vaso de 1 litro
- Envase de plástico con tapa de botón a presión con capacidad de 250 ml.


Procedimiento:
- Coloque 250 ml de alcohol en la licuadora, agregue poco a poco el carbopol, y licuar a la vez; tratar de que no se formen muchos grumos; agregar todo el alcohol y la glicerina. Seguir licuando.
-Cuando se haya disuelto por completo el carbopol y no se aprecien grumos, agregue la trietanolamina, con el agua mientras agita suavemente. En ese momento se formará el gel. Vierta el alcohol en gel en cada una de las botellas de plástico y tape firmemente.
Recomendación:
Para usar el gel antibacterial se deben lavar las manos utilizando agua y jabón líquido, frotándolas por lo menos durante 20 segundos. Enseguida enjuagar, secar y aplicarlo. Utilizado de esta manera dará la mejor protección frente a bacterias, mohos y virus.
Si se usa en la calle y no es posible lavarse las manos, aplicar sobre una palma y luego frotar las manos, cubriendo principalmente ambas palmas y yemas de los dedos. Dejar que se seque sin agitar las manos.
Para la conservación del gel antibacterial, la Profeco recomendó mantenerlo en un lugar fresco y seco, para evitar la evaporación del alcohol, que es el ingrediente germicida.
Por supuesto que mis chicos se sentía muy contentos y satisfechos de colaborar en beneficio de sus compañeros y comprobar una vez más que la Química es parte de la vida diaria.